Experiencia 7 (14/04/19)
Ahora sí es oficial, ya aprendía a montar bicicleta. Aún hay una que otra cosita que puedo mejorar, pero de todas maneras esto ha sido todo un logro para mi. Aun que creo que lo más importante y el logro más grande esta sesión es que YA PÚDE DAR UNA VUELTA COMPLETA LA PENTAGONITO!, y ahí no acaban las sorpresas; después de terminar el recorrido fui hasta la casa de Camila EN BICICLETA!. Todavía no lo puedo creer, pensaba que para lograrlo me tomaría más de un mes, pero no. Y lo mejor de todo es que logramos la vuelta en 40 minutos, la verdad es que sí es bastante, pero no está nada mal para ser la primera vez.
Llegamos a las 10: 40 am aproximadamente y apenas estuvimos listas empezamos el recorrido. No voy a negar que todavía tenía miedo en golpear a las otras personas que también estaban montando bicicleta, pero entendí que era necesario empezar a usar la campanilla y avanzar cerca a la vereda para dar pase. Otro miedo que tenía era montar en espacios angostos, y con angostos me refiero a las ciclovías normales que están en San Borja y otras partes de Lima; sentía que si me desviaba o me caía me terminaría rompiendo algo por que normalmente estas vías están marcadas con pequeña postes. Cuando vamos los domingos al pentagonito, la pista esta cerrada exclusivamente para ciclistas, así que tenemos un amplio espacio para manejar. Sin embargo, este miedo tuve que vencerlos para llegar hasta casa de Camila. Pude afrontar mis propios desafíos y desarrollar nuevas habilidades el día de hoy, y me sentí increíble.
no hubiese sido perseverante y comprometida con esta experiencia, nunca hubiera podido lograrlo. Tampoco hubiera podido si ayuda de Camila, que hizo esta experiencia aún más divertida y me ayudó a no rendirme, con sus propios métodos pero al final sí funcionaron. Incluso, mientras dábamos la vuelta al pentagonito me caí sobre un arbusto, no me pasó nada, solo fue muy gracioso, pero sin importan ello seguí adelante.

Llegamos a las 10: 40 am aproximadamente y apenas estuvimos listas empezamos el recorrido. No voy a negar que todavía tenía miedo en golpear a las otras personas que también estaban montando bicicleta, pero entendí que era necesario empezar a usar la campanilla y avanzar cerca a la vereda para dar pase. Otro miedo que tenía era montar en espacios angostos, y con angostos me refiero a las ciclovías normales que están en San Borja y otras partes de Lima; sentía que si me desviaba o me caía me terminaría rompiendo algo por que normalmente estas vías están marcadas con pequeña postes. Cuando vamos los domingos al pentagonito, la pista esta cerrada exclusivamente para ciclistas, así que tenemos un amplio espacio para manejar. Sin embargo, este miedo tuve que vencerlos para llegar hasta casa de Camila. Pude afrontar mis propios desafíos y desarrollar nuevas habilidades el día de hoy, y me sentí increíble.
no hubiese sido perseverante y comprometida con esta experiencia, nunca hubiera podido lograrlo. Tampoco hubiera podido si ayuda de Camila, que hizo esta experiencia aún más divertida y me ayudó a no rendirme, con sus propios métodos pero al final sí funcionaron. Incluso, mientras dábamos la vuelta al pentagonito me caí sobre un arbusto, no me pasó nada, solo fue muy gracioso, pero sin importan ello seguí adelante.
Comentarios
Publicar un comentario