Experiencia 11 (26/04/29)
Mi primera experiencia de servicio!
Por primera vez tuve la oportunidad de brindar mi ayuda a ORES, la organización de mi colegio de la cual ya se había hablado en sesiones anteriores. No estuve sola, me ayudaron Isabella, Camila y Alexandra, y wow sí que había trabajo por hacer. Claro que se notaban los avances de los otros grupos, pero aún hay muchas cosas por mejorar. Más específicamente, ayudé a organizar un par de ganchos que estaban todos desordenados e Isabella y yo nos encargamos de limpiar la vitrina y los adornos de vidrio encima de ella. Hacerlo no es tan fácil como parece; llegar hasta el fondo es todo una travesía, literalmente teníamos que contorsionarnos para hacerlo, pero lo logramos y quedó espectacular. Al principio pensamos que sería un trabajo muy demorado, sobre todo por todos los adornos que no solo teníamos que mover, sino también que limpiar, pero realmente fue bastante rápido, en especial gracias al trabajo en equipo.
Solo pude quedarme hasta las 5:30, pues tenía clases particulares en mi casa, pero creo que de todas maneras se hizo un gran avance. Aunque, la misma Anita nos dijo que seguramente para el siguiente grupo que venía ya iba a estar sucio de nuevo, y es que el polvo que hay es increíble debido a la cantidad de objetos en venta, los cuales hacen un poco más complicada la limpieza.
Un dato raro mío, que me fue muy útil esta vez así que lo considero un punto fuerte, es que me encantan limpiar vidrios jajaja. No se porqué, solo sé que me gusta mucho hacerlo y cuando puedo lo hago en mi casa para ayudar con la limpieza. Es por eso que para mi fui no fue un "trabajo", si no más una diversión.
Irónicamente, una dificultad que siempre tengo es que soy súper alérgica al polvo; mi nariz es super sensible y al mínimo movimiento me da un ataque de estornudos. Fue algo que me preocupaba cuando empecé a limpiar, pero afortunada y sorprendentemente no pasó nada y pudo terminar al trabajo sin problemas.
Algunas cosas que observé mientras limpiaba fueron que muchas personas con sus hijos entraron a observar que era lo que ofrecía ORES, pero lo que pasa es que se exigen tantas pero tantas cosas que prácticamente no ves nada, no sabes a donde mirar y difícilmente vas a encontrar algo que te guste porque no llegas a ver todo y mucho menos con detenimiento. Las personas se iban relativamente rápido, ya que a primer ojo no veían nada que les llamara la atención, y es que hay cosas que, aunque todo está organizado en secciones, están ocultas o son muy pequeñas para ser apreciadas. Además, también me di cuenta que hace falta un cartel en la entrada de la tienda que motive a las personas comprar o simplemente entrar, y también sería muy útil uno que brinde un poco de información sobre qué es y que comprando algo vas a estar ayudando a personas que realmente lo necesitan y que pusieron muchísimo amor en esa pieza. Creo que yo misma voy a hacer para el siguiente que el siguiente grupo lo ponga, pero primero debo organizarme y ver en que momento tendré tiempo para dedicarle.
Por primera vez tuve la oportunidad de brindar mi ayuda a ORES, la organización de mi colegio de la cual ya se había hablado en sesiones anteriores. No estuve sola, me ayudaron Isabella, Camila y Alexandra, y wow sí que había trabajo por hacer. Claro que se notaban los avances de los otros grupos, pero aún hay muchas cosas por mejorar. Más específicamente, ayudé a organizar un par de ganchos que estaban todos desordenados e Isabella y yo nos encargamos de limpiar la vitrina y los adornos de vidrio encima de ella. Hacerlo no es tan fácil como parece; llegar hasta el fondo es todo una travesía, literalmente teníamos que contorsionarnos para hacerlo, pero lo logramos y quedó espectacular. Al principio pensamos que sería un trabajo muy demorado, sobre todo por todos los adornos que no solo teníamos que mover, sino también que limpiar, pero realmente fue bastante rápido, en especial gracias al trabajo en equipo.
Solo pude quedarme hasta las 5:30, pues tenía clases particulares en mi casa, pero creo que de todas maneras se hizo un gran avance. Aunque, la misma Anita nos dijo que seguramente para el siguiente grupo que venía ya iba a estar sucio de nuevo, y es que el polvo que hay es increíble debido a la cantidad de objetos en venta, los cuales hacen un poco más complicada la limpieza.
Un dato raro mío, que me fue muy útil esta vez así que lo considero un punto fuerte, es que me encantan limpiar vidrios jajaja. No se porqué, solo sé que me gusta mucho hacerlo y cuando puedo lo hago en mi casa para ayudar con la limpieza. Es por eso que para mi fui no fue un "trabajo", si no más una diversión.
Irónicamente, una dificultad que siempre tengo es que soy súper alérgica al polvo; mi nariz es super sensible y al mínimo movimiento me da un ataque de estornudos. Fue algo que me preocupaba cuando empecé a limpiar, pero afortunada y sorprendentemente no pasó nada y pudo terminar al trabajo sin problemas.
Algunas cosas que observé mientras limpiaba fueron que muchas personas con sus hijos entraron a observar que era lo que ofrecía ORES, pero lo que pasa es que se exigen tantas pero tantas cosas que prácticamente no ves nada, no sabes a donde mirar y difícilmente vas a encontrar algo que te guste porque no llegas a ver todo y mucho menos con detenimiento. Las personas se iban relativamente rápido, ya que a primer ojo no veían nada que les llamara la atención, y es que hay cosas que, aunque todo está organizado en secciones, están ocultas o son muy pequeñas para ser apreciadas. Además, también me di cuenta que hace falta un cartel en la entrada de la tienda que motive a las personas comprar o simplemente entrar, y también sería muy útil uno que brinde un poco de información sobre qué es y que comprando algo vas a estar ayudando a personas que realmente lo necesitan y que pusieron muchísimo amor en esa pieza. Creo que yo misma voy a hacer para el siguiente que el siguiente grupo lo ponga, pero primero debo organizarme y ver en que momento tendré tiempo para dedicarle.
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