Experiencia 28 (07/07/19)

Hoy fue otro día de proyecto personal, pero Camila y yo le hicimos un cambio peculiar. Esta vez comenzamos la bicicletiada desde la casa de Camila y de ahí dimos vueltas al pentagonito. Tomamos esta decisión porque ella se quedó a dormir en mi casa ese día y, en lugar de simplemente irse, la acompañe para que recogiera su bicicleta y nos fuéramos directamente a montar. Nos pareció más práctico. Este recorrido ya lo habíamos echo antes, salgo que en dirección contraria, así que no fue nada completamente nuevo. De todas maneras fue necesario que Camila me guiase porque solo es la segunda ves que hacia este recorrido, así que puedo afirmar que fue necesario el trabajo en equipo. Esto de usar otros recorridos en realidad te ayuda mucho a reconocer mejor las calles de Lima, más que simplemente verlas en auto. No se si existe una razón científica, pero, por experiencia propia, creo que al verlas pasar rápidamente en auto no se te quedan grabadas como para que puedas recordarlas e identificarlas. Si hago esto más seguido y por otras zonas podré desarrollar mejor mi habilidad para ubicarme en el espacio, o mínimo por los lugares en que me desenvuelvo. 

Así también mostramos compromiso con cuestiones de importancia global, porque al ir en bicicleta en lugar de en automóvil reducimos las emociones de CO2, ayudando a reducir la contaminación ambiental. Claro que es una actividad mínima y no va a salvar al mundo en lo absoluto, pero contribuye en algo, sobre todo a concientizar y fomentar el uso de bicicleta como medio de transporte común.

También, no esta nada mal cambiar de recorrido de ves en cuando, así no se vuelve una actividad monótona que pueda llegarte a aburrir. 

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